Las tareas domésticas seguras suelen limitarse a la limpieza exterior y al cambio de una correa extraíble y compatible. No abras la caja ni intervengas en el movimiento, el cristal o la corona: podrías dañar piezas y estanqueidad.
1. Revisa las especificaciones y prepara la zona
Consulta el manual y comprueba la resistencia al agua y el estado de la corona. Trabaja sobre una superficie limpia y acolchada con un paño suave y seco. Retira la correa solo si conoces el cierre y puedes evitar arañazos.
2. Límpialo con cuidado
Limpia la caja y la correa con un paño suave y seco. Usa agua solo si la resistencia y el manual del modelo lo permiten, con la corona completamente cerrada. Evita el agua caliente y el vapor, y no mojes las correas de piel.
3. Retira la correa antigua sin forzarla
Coloca el reloj boca abajo sobre una superficie blanda. Acciona la palanca de cambio rápido o comprime el extremo del pasador alejándolo del asa mientras proteges la caja. No hagas palanca en una fijación especial.
4. Instala la correa nueva en el sentido correcto
Introduce primero un extremo del pasador, comprime el otro y guíalo hasta el orificio del asa hasta que encaje. Comprueba la orientación de la hebilla y que la correa no esté retorcida ni pellizcada.
5. Vigila la batería
Si un reloj de cuarzo se detiene o funciona de forma irregular, pide a un profesional que revise y cambie la batería. No dejes una batería agotada dentro mucho tiempo y solicita una revisión de juntas y estanqueidad tras abrir la caja.
6. Recurre a un profesional cuando corresponda
No existe un intervalo de mantenimiento válido para todos los relojes. Sigue el calendario del fabricante y solicita una revisión antes si cambia la precisión o la reserva de marcha, aparece condensación o la corona o los pulsadores dan problemas.
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