La resistencia al agua es una protección propia de cada modelo, no una garantía permanente frente a cualquier exposición. Entender la clasificación y sus límites evita usos inadecuados.
1. Comprende la clasificación antes de usarlo
Los metros, ATM y BAR suelen expresar la presión de una prueba estática, no una profundidad literal segura de buceo. Algunos dispositivos usan grados IP. Sigue siempre la tabla de actividades y el manual del modelo.
2. Adapta la protección a la actividad
Las salpicaduras, la natación, el buceo y una ducha caliente exigen niveles distintos. Cierra la corona, no pulses botones bajo el agua salvo autorización expresa y elige un reloj indicado para la actividad.
3. Evita el calor y el frío extremos
El calor y el vapor pueden dañar juntas, lubricantes y batería; el frío puede reducir el rendimiento de la batería o la pantalla. Respeta el intervalo indicado y deja que el reloj vuelva gradualmente a temperatura ambiente.
4. Revísalo después de una exposición inusual
Las juntas envejecen y los intervalos de servicio cambian según fabricante y modelo. Solicita una revisión tras un golpe fuerte, abrir la caja o cambiar la pila, y si aparece condensación o cambia el funcionamiento.
Descubre más modelos en FantaStreet. Las especificaciones de la ficha y el manual de uso son siempre la referencia principal para el cuidado de cada reloj.