Cómo afectan las condiciones meteorológicas a tu reloj

Fotografía de relojes con enfoque selectivo

El calor, el frío, la humedad, la lluvia y los golpes pueden afectar de distinta forma a juntas, batería, pantalla y materiales. Prepararse bien empieza por las especificaciones del modelo.

1. Adapta la protección a la actividad

Las salpicaduras, la natación, el buceo y una ducha caliente exigen niveles distintos. Cierra la corona, no pulses botones bajo el agua salvo autorización expresa y elige un reloj indicado para la actividad.

2. Evita el calor y el frío extremos

El calor y el vapor pueden dañar juntas, lubricantes y batería; el frío puede reducir el rendimiento de la batería o la pantalla. Respeta el intervalo indicado y deja que el reloj vuelva gradualmente a temperatura ambiente.

3. Actúa ante humedad o condensación

Retira sudor y lluvia con un paño suave. Aclara la sal solo si lo permite el manual y no mojes el cuero. Si la humedad permanece bajo el cristal, deja de usar el reloj y solicita una revisión.

4. El material no garantiza por sí solo resistencia a golpes

Una caja robusta puede evitar algunos arañazos, pero no protege necesariamente el movimiento, el cristal o la corona. Busca resistencia a impactos documentada y quítate el reloj si la actividad supera su diseño.

5. Revísalo después de una exposición inusual

Las juntas envejecen y los intervalos de servicio cambian según fabricante y modelo. Solicita una revisión tras un golpe fuerte, abrir la caja o cambiar la pila, y si aparece condensación o cambia el funcionamiento.

Descubre más modelos en FantaStreet. Las especificaciones de la ficha y el manual de uso son siempre la referencia principal para el cuidado de cada reloj.

ARTÍCULOS RELACIONADOS